El Cortejo

Abre la cofradía el Muñidor, que anuncia la llegada de la procesión, escoltado por servidores que, vestidos de libreas, portan elementos representativos de las ordenes vinculadas a la Hermandad, a saber: La Cruz TAU, que San Francisco señaló en su pecho, y la Vara de Amonestaciones, con la cual los Priores Cartujos amonestaban a los hermanos que incumplían el voto de silencio.

Tras ellos aparece el Diputado de Cruz, que porta la venia escrita para no tener que interrumpir el silencio reinante durante la estación de penitencia y tras él el cuerpo de Nazarenos de la Cofradía.

Tras cuatro parejas de cirios de color rojo aparece la Cruz de Guía escoltada por dos faroles. Por contener la Reliquia del Santo Lignum Crucis, va precedida por acólitos turiferarios y tras ella se sitúa el Palio de Respeto, debido que la reliquia de la Santa Cruz de Cristo tiene el mismo tratamiento que el Santísimo Sacramento. La Cruz es de tipología arbórea y fue realizada con vigas del antiguo convento por el imaginero jerezano Francisco Pinto.

A continuación, separando los tramos de hermanos de luz, con hermanos que portan cirios color tiniebla, aparecen una serie de insignias y estandartes, todos ellos escoltados por una pareja de varas.

Bandera del Cortejo de Cristo. utilizando los colores propios de la hermandad, el morado y el negro, encontramos el anagrama del Nombre de Jesús, circundado por un resplandor de torzales, lentejuelas, canutillo y hojilla, sobre paño de tisú violáceo. El paño va festoneado con una cenefa de damasco de seda negro con las leyendas “Tenemos un Defensor ante el mundo”, “El Señor me dio hermanos”, “La Cruz permanece mientras el mundo gira” y “Tender la mano”. Fue realizada en el año 2011, siendo los bordados obra de David Calleja y la orfebrería de Jesús Domínguez.

Banderín de la Juventud. Bordado por Ildefonso Jiménez en 1995 con pintura de Manuel Castellanos. Aparece el lema “Fueron 24” , número de los mozos que trasladaron al Santísimo Cristo desde el Monasterio de la Cartuja hasta Jerez. El asta de este banderín y su remate, una réplica de la Cruz del Humilladero situada junto a la puerta del Monasterio de la Cartuja, fueron realizados en madera y plata de ley por el sevillano Jesús Domínguez y estrenados el Martes Santo de 2009.

Bandera Castrense. Realizado en 2012 sobre paño de damasco color cardenalicio, aparece, bordado en oro fino por David Calleja, el escudo del Arzobispado Castrense de España. El asta, realizada en plata de ley y madera por Jesús Domínguez, se remata con una efigie de la Inmaculada Concepción, realizada igualmente en plata de ley y donada por un matrimonio hermano de la corporación. Del pendón cuelgan los corbatines obsequiados por los distintos Regimientos, así como por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, cuyas representaciones preceden y dan escolta a esta bandera.

Estandarte de la Hermandad. El paño, de terciopelo color morado oscuro, contiene el escudo de la hermandad bordado en oro y sedas de colores por Ildefonso Jiménez. Se completa con fleco de oro en la parte inferior y un cordón rematado con bellotas doradas. El asta, realizada en plata de ley por Jesús Domínguez, se remata con el “Abrazo de San Francisco”, con la singularidad de que el Cristo es una copia exacta del Cristo de la Defensión. Fue estrenado en 2007, con motivo del Cincuentenario Fundacional de la Hermandad.

Seguidamente, tras los hermanos de luz más antiguos, aparece parte de la junta de gobierno, repartidos en dos presidencias presididas por el Director Espiritual de la Hermandad. Tras las mismas el grupo de acólitos y el Paso del Santísimo Cristo acompañado por una banda de cornetas y tambores.

Tras el paso del Santísimo Cristo, y abriendo el cortejo de palio, cuyos nazarenos llevan cera de color blanco, encontramos la Cruz Conventual acompañada de dos ciriales. Tres acólitos revestidos de hábito franciscano y sobrepelliz blanco son los encargados de portarlos. Tras ella se colocan los hermanos que portan cruces de penitencia.

A continuación encontramos a los hermanos de luz que acompañan a la Santísima Virgen, separados por las siguientes insignias escoltadas por una pareja de varas cada una:

Bandera del Colegio de la Compañía de María. Como representación de nuestro querido Colegio, esta antigua bandera, con los colores pontificios, abre los tramos de cirios, precediendo a los hermanos más jóvenes de la cofradía.

Simpecado escoltado por dos faroles. Destaca la pintura del óvalo central, que representa a Nuestra Señora de la Defensión, titular del Monasterio jerezano, al que da nombre. Es obra de N.H.D. Manuel Castellano.

Bandera Concepcionista. Realizada por el taller de costura de la hermandad, representa en tela de raso los colores del dogma inmaculista, el celeste y el blanco.

Lábaro de la Maternidad Divina. Bordado de inspiración decimonónica en oro fino sobre paño de damasco color jacinto por David Calleja. Contiene la leyenda “Dai Genitrix” (Madre de Dios) y una pintura del Niño Jesús enmarcada por una O. El asta, realizada en plata de ley por Jesús Domínguez, se remata con una efigie de la Virgen de la Defensión de la Cartuja de Jerez, realizada en plata de ley con apliques de coral.

Libro de Reglas.

A continuación la Presidencia del Paso de Palio con los miembros de la Junta de Gobierno, presidida por el Hermano Mayor y tras ella el cuerpo de acólitos y el Paso de la Santísima Virgen.

Tras el mismo, y cerrando la cofradía, aparece el Cortejo Litúrgico, compuesto por el Libro de Necrológicas (registro de hermanos fallecidos), portado por un Nazareno y acompañado por dos acólitos revestidos con dalmáticas negras, seis parejas de acólitos con sotana negra y sobrepelliz blanco portando cirios blancos con cabo negro y, cerrando la comitiva, el Preste con capa pluvial escoltado por dos acólitos con dalmáticas negras y cirios también negros.

Tras el Cortejo Litúrgico sólo la Banda de Música, que con sus sones fúnebres acompaña el caminar de nuestra Dolorosa por las calles de Jerez.