
Mañana celebramos el Miércoles de Ceniza, puerta de entrada a cuarenta días de conversión, oración y preparación para la Pascua del Señor. La ceniza que recibimos en la frente nos recuerda nuestra condición frágil y, al mismo tiempo, nos llama a volver el corazón a Dios: “Conviértete y cree en el Evangelio”.
📍 Celebración de la Santa Misa e imposición de la ceniza
🗓 Miércoles de Ceniza
🕖 19:00 horas
📌 Convento de Capuchinos
✝️ Oficiada por Fr. Pedro Enrique Rivera Amorós
La Cuaresma no es un tiempo triste, sino un tiempo de gracia. Es la oportunidad que el Señor nos regala para recomenzar, para reconciliarnos, para volver a lo esencial.
La Iglesia nos recuerda que el Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia. El código de derecho actual, en su canon 1249, establece que todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos […] Los cánones 1251 y 1252 señalan el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo como días de ayuno y abstinencia, extendiéndose la abstinencia de carne a todos los viernes de Cuaresma, salvo que coincida alguna solemnidad.
El ayuno obliga a los fieles entre los 18 y los 59 años, y consiste en realizar una sola comida fuerte al día, pudiendo tomar algo ligero por la mañana y por la noche. La abstinencia de carne obliga a los mayores de 14 años. Estos gestos penitenciales no son simples normas externas, sino signos concretos de conversión, ofrecidos como expresión de sacrificio y solidaridad con los más necesitados.
Invitamos a todos los hermanos, jóvenes y familias a participar en esta Eucaristía que marca el comienzo de nuestro camino hacia la Pascua. Que el Santísimo Cristo de la Defensión nos conceda vivir esta Cuaresma con un corazón humilde, dispuesto a la conversión y abierto a la gracia.