La Hermandad celebrará el próximo lunes, día 8 de diciembre, la festividad de la Inmaculada Concepción de María, con una misa solemne a las 12:00 horas, que será presidida por Fr. Pedro Enrique Rivera Amorós, OFMCap.
Reseña histórica
La Orden Franciscana se ha distinguido, desde sus orígenes, por una profunda devoción a la Virgen María. En ese espíritu, ocupa un lugar central el misterio inefable de la Inmaculada Concepción, que ha marcado de forma singular la identidad espiritual de los hijos de San Francisco.
No podía esperarse menos de quienes reconocen en San Francisco de Asís a su padre y guía, él que legó a sus frailes este encargo: «Dad a María, nuestra Señora, todo lo que no repugne a la dignidad augusta de la Madre de Dios». De ahí nace el célebre adagio franciscano: Per Cristum preservatam, per Franciscum defensam —«Por Cristo fuiste preservada y por Francisco defendida».
En este contexto destaca la figura del beato Juan Duns Scoto, hombre providencial y de espíritu sencillo. Ingresó en la Orden Franciscana siendo joven, y pronto los frailes menores advirtieron la lucidez y brillantez de su inteligencia. A él se debe el camino teológico que condujo, siglos más tarde, a la definición dogmática de la Inmaculada Concepción. Ante una imagen de la Virgen, elevó esta súplica que se ha hecho célebre: «Dignare me laudare, Virgo Sacrata» —«Oh Virgen Sacrosanta, concededme las palabras adecuadas para hablar bien de Ti».
Llevando la Hermandad el título de Franciscana, la corporación celebra la festividad de la Inmaculada Concepción con especial solemnidad y sensibilidad, reconociendo que fue precisamente un hijo de San Francisco quien se convirtió en el primer gran defensor de este Dogma.
