En la tarde de ayer se procedió a la retirada del retablo cerámico del Santísimo Cristo de la Defensión de la fachada del convento de Capuchinos con el objetivo de someterlo a un completo proceso de restauración. Desde hace unos meses, y a raíz del desprendimiento de varias de sus piezas, el retablo permanecía protegido por una lona de seguridad en la que se reproducía la efigie del Santísimo Cristo.
Tras la retirada de las piezas cerámicas, la lona protectora ha sido colocada nuevamente para seguir manteniendo viva la presencia del Santísimo Cristo de la Defensión en el exterior del Convento de Capuchinos durante todo el tiempo que duren los trabajos de restauración. No hay que olvidar que este rincón es un punto de encuentro y devoción para miles de jerezanos que, a lo largo de las décadas, han hecho allí una parada en su día a día para elevar una oración a nuestro Titular: en sus orígenes, a través de la ventana del primitivo convento, y desde 1991, ante el retablo cerámico que hoy se restaura.



Proceso de intervención multidisciplinar
La actuación se ha iniciado tras contactar con el conservador y restaurador Beltrán de Castro-Palomino Hernández y llevar a cabo en los últimos meses los correspondientes estudios previos sobre la obra.
La intervención comprende una primera fase de desmontaje técnico y limpieza exhaustiva de las piezas que componen el conjunto, para proseguir en fases sucesivas con el tratamiento de conservación, la reintegración de aquellas zonas en las que haya habido pérdidas no recuperables y el montaje final sobre una estructura metálica que dote al conjunto de la estabilidad deseada.
La duración de los trabajos se extenderá durante varios meses, tratándose de una intervención multidisciplinar regida bajo los criterios internacionales de conservación y restauración de bienes culturales para asegurar la estabilidad material de la pieza y devolverle su máximo esplendor original.
Esta actuación se encuadra dentro del Plan de Conservación Preventiva de la Hermandad, reafirmando el compromiso constante de la junta de gobierno con la conservación, cuidado y mantenimiento riguroso de todo su patrimonio artístico y devocional.
Apuntes sobre el restaurador
Natural de Sevilla, Beltrán de Castro-Palomino Hernández es graduado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de Hispalense y cuenta con una amplia trayectoria en la conservación de patrimonio sacro, habiendo intervenido en obras tan destacadas como el histórico «cocodrilo» de la Catedral de Sevilla, el Cristo de Illanes de la Parroquia de San Rafael de nuestra ciudad o diversas piezas en la Real Parroquia de Señora Santa Ana de Triana, la Parroquia de la Magdalena y la Hermandad de la Trinidad de Sevilla.
Un retablo cerámico con historia
El retablo cerámico del Santísimo Cristo de la Defensión fue realizado en 1990 por el ceramista Antonio Martínez Adorna en la histórica fábrica de Cerámica Santa Ana de Sevilla, basándose en un diseño de nuestro hermano D. Manuel Castellano.
En la composición central se representa la efigie del Santísimo Cristo sobre un cielo nuboso y un mar embravecido en el que se aprecia una embarcación, en recuerdo del turbulento viaje que realizó la imagen desde el puerto del Grao, en Valencia, hasta el puerto de Hornos, muy próximo al Monasterio de la Cartuja de Santa María de la Defensión.
Flanqueando la escena principal se integran dos pasajes fundamentales de su historia: a un lado se representa la salida procesional del Santísimo Cristo desde el antiguo convento de Capuchinos y, al otro, la fachada de la iglesia del Monasterio de la Cartuja, lugar de origen de su advocación y templo en el que fue bendecido en 1795.
