El Paso del Santísimo Cristo

El paso de Cristo, de estilo neobarroco, es obra del sevillano Antonio Martín Fernández, que lo comenzó en 1982, procesionando por vez primera el Martes Santo de 1983. Está realizado en madera de cedro, acabado en tonos caoba.

La imaginería del paso, en lo que a talla se refiere, se completa con cuatro imágenes situadas bajo los portachones. Son obra del imaginero sevillano Miguel Bejarano, contando con elementos de orfebrería en plata de ley, realizados por el también sevillano Jesús Domínguez. Representan a San Francisco y San Bruno, ambos Cotitulares de la Hermandad, Santo domingo de Guzmán, en recuerdo a la orden Dominica, desde cuya Iglesia Conventual realizó la Cofradía sus primeras estaciones de penitencia, y el Beato Fray Diego José de Cádiz, gran apóstol capuchino que predicó Novenas al Santísimo Cristo.

En cuanto a la Orfebrería, el paso se completa con cartelas que contienen escenas de la Pasión de Nuestro Señor, realizadas en plata de ley repujada y cincelada por Manuel de los Ríos. De Jesús Domínguez son los apliques en plata de ley que adornan la talla de los portachones. Como curiosidad, resaltar que entre los cuatro cuentan con más de 1.000 remaches para fijar las distintas piezas y que ninguno de los platos sigue el mismo diseño ornamental.

También realizó Domínguez los ocho faroles sobremesa en plata de ley que iluminan el canasto, con la peculiaridad de que no se repiten los motivos decorativos de los mismos. Del mismo autor es el llamador del paso, en el que se representa a un demonio alado (inspirado en los salidos de la gubia de Martínez Montañés para el retablo de la Parroquia de San Miguel) caído en el suelo sobre llamas, mientras el Arcángel San Miguel le golpea con la cruz en el pecho. Simboliza la victoria del bien sobre el mal y esta realizado en bronce plateado.

Remata el frontal del paso el portentoso relicario realizado en plata de ley y marfil, obra igualmente de Jesús Domínguez. Contiene las reliquias de San Bruno, San Francisco de Asís y el Santo Lignum Crucis.

Finalmente, Jesús Domínguez realizó las dos ánforas laterales en plata de ley y pedrería. En las asas de las mismas se representa el Tetramorfos, representación iconográfica compuesta por los cuatro elementos con los que se representa desde antiguo a los cuatro Evangelistas (El León de San Marcos, El Ángel de San Mateo, El Toro de San Lucas y el Águila de San Juan).